miércoles, 29 de abril de 2009

Los que preguntan "¿qué te pasa?" en el muro del Facebook pueden ir pasando a mi libro, gracias

El Facebook no sirve para otra cosa que hacerte y parecer más interesante ante tus coleguitas, conocidos, compañeros de trabajo y resto de tus más de un centenar (o dos) de 'amigos íntimos'. Por esta razón los usuarios nos empeñamos en escribir un 'estado' para que tooooodos sepan qué nos pasa por la cabeza. Sin embargo, como no siempre queremos que esos cien (o doscientos) contactos sepan exactamente cuál es nuestra penuria solemos escribir mensajes más o menos abstractos, que dejan intuir pero no dan detalles, y sieeeempre hay un avispado que teclea un "qué te pasa?" justito abajo. Este tipo de usuario de reder sociales está en mi libro!!!!!

Digo yo: si quisiera que lo supieras ¿no te parece que lo habría puesto directamente?, o te habría dejado un mensaje en tu muro, o te habría escrito un email, o te habría llamado, o un mensaje... En fin, que me paso dos horas para reflejar la idea de que me operan de hemorriodes de una manera sutil y elegante para esto.

Ocurre otras veces que siemplemente no estamos imaginativos o que queremos enviar un mensaje claro y directo: "me han robado la bici". ¿No es para matar a nuestro 'amigo íntimo' que insiste en el "¿qué ha pasado?"?. Pues, verás, es que me han robado la bici!!!!! Te parecerá retorcido el mensaje, pero es así.

A ver, no es que no aprecie la preocupación de la gente. Me gusta que me escriban, que quieran saber de mí y de mi vida (y de mi estado de salud) pero con tras esta pregunta siempre me vienen a la cabeza varias cuestiones ¿si realmente te interesa qué me pasa, por qué no me envías un email o me llamas? ¿o es que te crees que te lo voy a contestar aquí, delante de toda esta gente?

domingo, 26 de abril de 2009

Renfe está en mi libro

Mira que me gusta poco el coche: contamina, provoca accidentes y nunca sabes dónde aparcarlo, pero es que Renfe puede conmigo. Me supera que nunca lleguen los trenes a tiempo, que lo sepan y que les dé completamente igual; que saquen ofertas que nunca coinciden con tu billete porque para ese tren ya están cubiertas las plazas con descuento o ese tren justo es el que no entra, pero todo el resto sí; que vaya el tren vacío pero siempre te sientan con alguien al lado; que si compras por internet un billete (siempre y cuando hayan dejado plazas, porque normalmente hay que llamar por teléfono), luego no puedes cambiarlo en la ventanilla, o viceversa; en fin, es que no acabaría nunca, y eso que no quiero entrar en la línea de cercanías, que si existiera un polígrafo de eficacia lo harían saltar por los aires.

Para no ser tan negativa, creo que es justo agradecer a Renfe su incansable trabajo por tratar de sacar a España de esta crisis, ya que gracias al nefasto servicio que ofrecen podría comenzar a recuperarse el mercado del automóvil (de hecho, que Audi haya elegido fabricar el Q3 en España no es una casualidad, estoy segura). Y si ese sector se recupera volverá a entrar publicidad en los medios de comunicación y esto generará puestos de trabajo para periodistas como yo, que podrán volver del exilio y no tendrán que coger el tren cada semana... si es que hay que ver cómo soy, que Renfe lo hace todo por mí!!!!

Quejarme no está en mi libro

Qué paradoja! Empiezo un blog sobre lo que odio hablando de lo que me encanta. Pero es que en este caso está completamente justificado porque lo que me encanta es quejarme: me relaja mucho. Fruncir el ceño, decir palabrotas y hablar con desdén sobre el motivo de queja hace que me sienta mejor y me exaspero menos.

Saber que puedo apuntar en mi libro imaginario estas cosas hace que que me dé risa, que me importe menos y que me tome mi pequeña revancha. Así es, mi revancha cuando mi padre llena la comida de judías verdes es saber que las judías verdes (las planitas, no las otras) están en mi libro!

De hecho, muchas veces hasta yo misma estoy en mi libro. Y tú, por supuesto que estás en mi libro en más de una ocasión. De todas formas, estar en él no es tan malo, y si alguien se se siente molesto por ello lo siento de verdad, es sólo una opinión. La opinión de una persona que tiene un libro imaginario ¿de verdad te importa?