domingo, 15 de noviembre de 2009

Encerraría en mi libro a la gente que cierra con llave el portal de la finca

Si finalmente se decidió que la figura del sereno no es necesaria ¿por qué aún hay gente que insiste en desempeñar esta función? En todas las fincas hay uno (nótese el uso del masculino neutro). Es el típico vecino que a las 18.00 horas cierra con llave el portal. Claro, él ya no tiene que salir más y el resto de vecinos "si son decentes, tampoco", digo yo que pensará. Así que el día que se incendie la finca, sólo los indecentes se salvarán. El resto estará siendo purificado por el fuego mientras busca las llaves del portal.

Además, es que ¿sólo hay ladrones a partir de las seis de la tarde? Digo yo que el espontáneo debe de haber realizado un estudio de mercado entre los cacos y por ello ha determinado la hora de cierre. En fin, por mi parte sólo puedo proponerle al sereno de mi finca que, para que no me haga más la jugadita, le dejo mi sagrado libro del odio para que apunte a los que salimos y entramos después de las seis pero, de verdad, que deje de poner trabas a mi libertad.

domingo, 18 de octubre de 2009

Dar información innecesaria está en mi libro

De la palabra parlotear sólo me gusta cómo suena. Quiero decir cómo suena el vocablo, porque ese torrente de información innecesaria está en mi libro, y me crispa igual si soy yo la que hablo demasiado o si es otro. Odio esas situaciones en las que te encuentras a un conocido por la calle y, por un acto reflejo, te paras. Realmente no hay nada que decir pero, mira, te lías, te lías y de repente te descubres contándole tu plan para toda la tarde: "voy a entrar al Starbucks para usar el baño, que lo tienen muy limpio siempre, y luego he quedado con una amiga para preparar una despedida de soltera, que queremos liar una gorda porque se casa su prima".


Llegados a este punto, si soy la que hablo sólo puedo pensar "nooooooooooo". Si soy la que escucho, intento no poner cara de lechuga y fingir normalidad a pesar de no saber dónde está el Starbucks, quién es la prima y qué se hace en una despedida de soltera de las gordas. Para ayudar digo un "sí, sí que están limpios siempre", mientras pienso "noooooooooooo". Es lo malo que tiene que te dejen hablar, que hablas. Mi abuela tenía razón cuando decía "tú calla y hazte la tonta".

jueves, 11 de junio de 2009

"Ponerse algo más cómodo" con tacón está en mi libro

Absurdez total. No hay otra manera de describir las zapatillas de estar por casa que llevan tacón. Por mucho que algunas lo piensen, esas zapatillas no engañan a nadie: ni tienen glamour (especialmente las nórdicas), ni son cómodas, ni siquiera le importa lo más mínimo a la gente que vive con las usuarias. Bueno, no, rectifico. A los vecinos nos importa bastante, especialmente a partir de medianoche hasta las siete de la mañana, en los paseos nocturnos (¡hay que ver qué vida más intensa pueden tener algunas mujeres mayores!).

Yo no me voy a dejar convencer de que son mejores para la columna. A una de mis madres le han tenido que operar por llevar zapatos de tacón y tuvo que ir a la boda de una de mis hermanas con zapatillas (¡toma glamour!), así que no me valen historias. Si en las películas de los '70 tuvieron su gracia, vale, pero también tuvo su momento el pelo cardado y ahora, antes me muero que me lo hago. En fin, que yo tampoco voy a convencer a nadie a estas alturas (o bajuras, según las calce), yo saco mi libro y mi boli imaginarios, las apunto y me quedo más ancha que larga. Esto sí es comodidad, señoras. 

martes, 9 de junio de 2009

Para los repetitivos: ¡hay una fiesta de la democracia en mi libro!

Estoy segura de que no soy la única que está hasta las narices de la expresión 'fiesta de la democracia' para referirse a las elecciones. Somos tantos los que estamos hartos de oírlo como los que siguen pensando 'guau, qué giro lingüístico más acertado'. Para empezar, ¿de verdad a alguien le parece esto una fiesta? Si la respuesta es afirmativa, espero que no me invite nunca a su cumpleaños. Para mí, una fiesta implica refrescos, panchitos, un poco de música y al final una bolsa de gominolas, ¿dónde están? Yo recibo la invitación pero cuando llego ya está el bol vacío y lleno de papeles. ¿Quién se bebió todo el ponche? Ah, no sé.

Pero volviendo a los usuarios de la expresión, estos deben ser los típicos repitebromas. Y no es que yo esté en contra de alargar las bromas, todo lo contrario, pero no de repetir y repetir y repetir sin para. En 1977, la expresión tuvo su aquel, estoy segura, pero 32 años y al menos diez videoconsolas después, ya no sorprende tanto. Esta locución está ya para dejarla en un museo y no volver a gastarla. ¡Yo voto por jubilarla!

miércoles, 3 de junio de 2009

Los que incluyen hasta el parvulario en su currículum están ellos mismos incluidos en mi libro

Es momento de grandes movimientos de currículums y ahora más que nunca es necesario que el de uno sea el mejor y más completo, porque detrás del tuyo hay otros 150.000. Pero, una cosa es que esté completo y otra es que esté relleno como un pavo. Yo creo que cuando uno tiene una licenciatura, un máster en la Sorbona y un postgrado en Harvard ¿realmente cree que incluir que estudió en el IES Rey Juan Carlos de La Gineta sirve de algo? Claro que no, nadie piensa "ummm, no me acabo de decidir entre los candidatos. Oh!, espera, éste joven estudió en el IES Rey Juan Carlos de La Gineta. No se hable más pues".

A no ser que estudiara en un colegio bilingüe o algún centro con un valor añadido ¿qué hace la gente poniendo hasta el nombre del parvulario? De verdad, en las entrevistas no preguntan "¿qué tal la experiencia en la Sorbona? ¿y en la clase de la señorita Rocío? eso sí era duro ¿verdad?"

De la misma forma, están en mi libro los que añaden cursillos innecesarios, como Técnicas de búsqueda de empleo (parece que no le sacó mucho partido si lo está poniendo en su currículum) o Socorrismo acuático (a no ser que se opte al puesto de cambiador de la fuente del agua). En fin, para todos esos que insisten en "darse valor" con esa información, ya pueden añadir en su currículum que ayudaron a escribir un libro.

lunes, 25 de mayo de 2009

Si aún crees que internet se escribe con mayúscula estás en mi libro

En todas las civilizaciones hay un consejo de ancianos que toma decisiones por la comunidad y a pesar de la comunidad. En la nuestra se llama Real Academia de la Lengua pero ni toman muchas decisiones, ni se les hace mucho caso (ya sabéis, lo que se conoce como spanish way). Total, que este grupo se reúne unas veinticinco veces hasta que por fin se ponen de acuerdo y deciden que internet se escriba con minúscula. Y nadie se entera. Todo su esfuerzo a la basura porque la gente sigue las reglas que te enseñan a los siete años: "internet sólo hay una, así que le pones mayúscula", aunque por esa regla de tres como hay muchas marta, pepa, lola y ana, todas con minúscula ¡Amigos, esas normas no escritas no están escritas por algo!

Si es que es verdad que no se escucha a los mayores. Ni en los periódicos, ni en los libros, ni en los blogs de frikis de internet...nada, siempre en mayúscula. De hecho, creo que no se han enterado ni los que ocupan los sillones X, Y y Z, que están al final y no oyen muy bien. En total, he calculado que somos entre seis y doce españoles los que lo escribimos bien y eso, realmente, me toca los webs (con minúscula también).

domingo, 24 de mayo de 2009

Los bares que tienen dos tipos de coca-cola sin azúcar pero no tienen sin cafeína me ponen tan nerviosa que están en mi libro

Yo entiendo que en un almacén de una bar cualquiera no caben todas las bebidas del mundo y, por tanto, hay que pensar muy bien qué se compra. Precisamente por eso me da tantísima rabia cuando voy a un bar (y esto es algo que he comprobado en distintas partes de España y otras del extranjero), sedienta como una camella, pido una coca-cola (marca registrada) sin cafeína y "no, sin cafeína no tenemos. Tenemos light y zero". Y claro, yo saco mi boli mental y lo apunto en mi libro mental. Porque, digo yo, ¿qué pasa con los insomnes? si estás gordo puedes elegir pero si eres nervioso te fastidias y te pides un trina. No me parece justo. Si hay espacio en el almacén para dos tipos de coca-colas, lo preciso, decente y honrado es que haya una sin azúcar y otra sin cafeína.

Pero, además, es que te tiras cuatro años yendo al mismo bar y aún así no compran sin cafeína. Yo, de verdad, estoy deseando que el dueño tenga hijos para invitarlos a coca-colas, y verás qué pronto hace hueco en el almacén. Dudo que le importe si los enanos toman más o menos azúcar a las tres de la mañana. Aunque espero que para entonces Coca-cola o Pepsi o Hacencola hayan sacado ya otro tipo de bebida sin cafeína que arrase con las light, las zero, las max y todas esas. Arriba los michelines mullidos que permiten siestas eternas!