viernes, 1 de mayo de 2009

Quien recomienda descanso a un cansado y tranquilidad a un nervioso está pidiendo a gritos entrar en mi libro


Las obviedades me superan en general. No puedo con los comentarios que se dicen para rellenar espacio, prefiero el silencio. Pero entre todos los comentarios obvios que se pueden hacer, los que más me crispan son "descansa" y "tranquila". Sé que son consejos que se dan con toda la buena intención pero a mí me parecen de resabidillo ¿quién se creen, el Oráculo?. "Oh, gran Oráculo que todo lo sabe ¿qué debo hacer si estoy cansada?" - "descaaaaaaaaaaansa". Ale, menos mal que me lo ha dicho porque estaba a puntito de salir a correr por el campo y luego a una fiesta toda la noche. 

Lo mismo ocurre cuando uno dice que está nervioso. Claramente está así porque no sabe que se tiene que tranquilizar. Menos mal que siempre hay alguien (y de este grupo eximo a los padres, porque por tradición tienen que decirnos qué debemos hacer) que te recuerda que te tranquilices. Mira, es decirlo y se te pasa ¿o no?... ¡pues será por algo!. De verdad, estos consejitos de adivina de la tele no sirven de nada: no nos hacen parecer ni más sabios ni más comprensivos. 

Creo que cuando uno comenta que está cansado o nervioso no pretende más que ser escuchado. Es una afirmación retórica, es decir de las que no espera respuesta. Al menos en mi caso, aunque ya sabes que mi caso es el de alguien que tiene un libro imaginario.  

1 comentario:

hijadeljefe dijo...

Tranquilitaaaaaaa!!!!!! jajajajajaaa